



TERAPIA SUBDERMICA
Se trata de uno de los tratamientos más eficaces para combatir la celulitis y la llamada piel de naranja. Muy importante decir que este tratamiento no sólo NO es doloroso, sino que proporciona una gran placidez y relajación a quién la recibe, ya que realiza un masaje que sirve, incluso dado el caso, para eliminar alguna contractura muscular que pudiera haber en el momento del tratamiento. Es uno de los tratamientos más demandados en nuestra clínica.
El método empleado, el Dermosiluet, combina los ultrasonidos, el drenaje linfático y la terapia subdérmica no invasiva.
En la celulitis intervienen muchos factores, por ello y para que cualquier terapia sea eficaz habrá que trabajar sobre los diferentes aspectos de la misma: dietéticos, hábitos tóxicos, ejercicio, circulación venosa…
El objetivo del tratamiento con el dermosiluet es variado: por un lado se trata de romper los tabiques de fibrosis cicatricial que encierran los nódulos de grasa, los vasos sanguíneos y los nervios. Al romperlos se mejorará la circulación y el aspecto de la piel, dejándola más lisa y uniforme. Por otra parte hay que eliminar los líquidos retenidos, que en celulitis avanzadas forman un edema denso y duro, para ello hay que fluidificarlo y drenarlo. Los ultrasonidos actúan sobre la fibrosis y el edema denso, el masaje subdérmico mejora la circulación, tanto arterial como venosa. Finalmente el drenaje linfático elimina los líquidos que se han removido con los ultrasonidos y el masaje subdérmico aplicados previamente.
Con el tratamiento vamos a obtener: una mejoría del aspecto abollonado, la práctica desaparición de la celulitis, mejoría de la circulación sanguínea y linfática, mejoría de la elasticidad y tono cutáneo, desaparición de la “piel de naranja” y un importante efecto diurético.
El tratamiento consiste en efectuar profundos masajes subdérmicos a través de un sofisticado equipo que posee un cabezal, el cual aplica presión neumática sobre la zona a tratar, de forma que intensifica el riego sanguíneo de la misma, incidiendo así de forma positiva sobre la causa inicial de la celulitis.
Se trata de un tratamiento muy confortable, que el paciente suele percibir como no doloroso, relajante y reconfortante mientras está cómodamente tumbado en una camilla. Desde el principio es notable la recuperación de la circulación linfática y sanguínea, lo cual incrementa la oxigenación y la elasticidad de los tejidos.
Mediante el drenaje linfático eliminamos toxinas y líquidos acumulados en los tejidos. Su efecto es especialmente beneficioso en personas sometidas a un tratamiento quirúrgico de liposucción.