



La fotodepilación se basa en la paulatina eliminación definitiva del vello corporal o facial. Se requieren varias sesiones, ya que en cada una de ellas sólo se verá afectado un número determinado de folículos pilosos, debido al diferente momento evolutivo de cada uno de ellos. No es un tratamiento doloroso, ni requiere nínguna preparación especial, para hacer una sesión con este láser el único requisito es que la piel no esté bronceada. Tampoco se debe tomar el sol hasta al menos 2 días después de hacer la depilación, siempre y cuando la piel esté perfecta y no presente ninguna señal del procedimiento realizado.
Cuanto más clara sea la piel y más oscuro y grueso es el pelo, mejores resultados se obtienen del tratamiento.